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Título: La deficiente subsanación del defecto legal por "oscuro libelo". Su denuncia y consecuencias.

Autor: Eisner, Isidoro

Publicado en:  LA LEY 1993-B, 104

Fallo comentado: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial, sala D (CNCom)(SalaD) ~ 1992/03/06 ~ Rosciano, Rubén S. c. Paolini Hnos. S. C.

I. Una insólita contingencia procesal aborda y resuelve el decisorio que pasamos a anotar, en el punto que nos interesa, emitido por la Excelentísima Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial, sala D, el 6 de marzo de 1992 en los autos "Rosciano, Rubén Saul c. Paolini Hnos. Soc. Col. s/ ordinario".
Como se deduce de la sintética referencia del fallo y de la mayor información que nos hemos procurado examinando el expediente en el Juzgado de su procedencia --N° 12, Secretaría N° 24-- se trata de la siguiente cuestión convertida en grave encrucijada procesal: a) La actora había promovido demanda por reivindicación de un camión y por cobro de daños y perjuicios provenientes de su falta de aprovechamiento y posibles deterioros. No abundó en precisiones sobre estos rubros, ni estimó su monto. b) Corrido el traslado de ley, la accionada interpuso en tiempo propio y como de previo y especial pronunciamiento, la excepción de defecto legal por "oscuro libelo", que, a su decir, hacía imposible o muy dificultosa su defensa. c) Oída que fue la actora, el juzgado dispuso hacer lugar a la excepción fijando un plazo de diez días para que aquélla subsanara los defectos del libelo. En el ínterin tuvo por "suspendido" el plazo para contestar la demanda. d) A fs. 48/50 se presentó la accionante en un escrito que lleva por título "Subsana defectos invocados por la demandada" y a fs. 53 vta. el Juzgado dispuso: "Proveyendo al escrito de fs. 48/50 córrase nuevo traslado de la demanda, del art. 338 y 355 del Cód. Procesal. Notifíquese". e) A fs. 55/58 la demandada "opone nueva excepción de defecto legal" (también con la acusación de no haberse superado el "oscuro libelo") y el juzgado corrió traslado de la misma, que contestó la actora quien a la vez pidió que se dé por decaído a la demandada el derecho de contestar la demanda en lo sucesivo (fs. 60). f) El juzgado resolvió a fs. 62 haciendo lugar a esta segunda excepción de defecto legal, con imposición de costas a la accionante y dispuso: "Fijar el plazo de diez días para que el actor subsane defectos indicados". g) A fs. 63 el actor apela y reitera su pedido de que se dé por decaído a la demandada el derecho de contestar la pretensión por haberse excedido el plazo para hacerlo; a lo que el Juzgado proveyó a fs. 63 vta. en los siguientes términos: "....en orden a lo resuelto a fs. 62, que ordenaba subsanar defectos en el modo de proponer la demanda, mal puede darse por decaído a la demandada, el derecho a contestar aquélla. Notifíquese.". h) La actora interpone revocatoria con apelación en subsidio. Insiste en que por mediar una "suspensión" y no una interrupción del plazo para el responde, correspondía el decaimiento acusado por su parte (fs. 64/66) habiendo el juzgado decidido a fs. 66 vta.: "Lo expuesto en modo alguno se corresponde con lo estatuido por el art. 354 bis, último párrafo, del Cód. Procesal". Por ello rechazó la reposición y concedió la apelación subsidiaria. Hasta allí la cuestión llevada a conocimiento de la alzada.
Se lee en el decisorio que da ocasión a esta nota, que a juicio del superior había dos temas a resolver y así los encara: En orden a la supuesta falta de adecuada subsanación del defecto legal, no correspondía oponer ni dar andamiento a una segunda excepción de tal naturaleza ya que para tal supuesto la ley procesal tiene previsto que se tenga al actor por desistido del proceso, con costas (art. 354, inc. 4° in fine), siendo contradictorio que se hubiera conferido traslado de la demanda aparentemente saneada y luego admitir una nueva defensa basada en el mismo vicio. Además tal reiteración de la excepción de defecto legal "tornaría indefinido el trámite". Y en cuanto a la postergación del plazo para responder, en el caso de la referida excepción, el mismo se debe tener por interrumpido --para renacer totalmente-- y no puramente suspendido. Ello así conforme a los arts. 354 bis in fine, 355 y 338 del Código ritual.
Como corolario de tales fundamentos, la Cámara de Apelaciones decidió anular por inútil la resolución de fs. 62 (la que había admitido la segunda excepción de defecto legal) y confirmar la decisión de fs. 63 vta. que deniega el decaimiento de la facultad de contestar la demanda (esto, seguramente, como transacción y solución piadosa en favor del demandado que no había contestado mientras contaba con una decisión de alcances postergatorios, en razón del curso dado por el juzgado a la segunda excepción opuesta). La seguridad jurídica y el derecho de defensa así lo aconsejaron sin lugar a dudas.
Pero el tema que atrae nuestro preferente interés versa sobre la subsistencia de los vicios no saneados en el "oscuro libelo" y la forma de encarar ese nuevo defecto, como así sus consecuencias. De allí el título de este trabajo.
II. En lo que se refiere al asunto que trata de la excepción de defecto legal, sus causas, trámite, orden de subsanación u omisión de hacerlo y planteos de nuevos vicios, consideramos conveniente citar las disposiciones legales que concurren al mejor examen del mismo. Nos limitamos a la respuesta del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, con relación al proceso ordinario y al texto actualizado por la ley 22.434 (Adla, XLI-B, 2822).
El art. 346 en su parte final establece: "La oposición de excepciones no suspende el plazo para contestar la demanda o la reconvención, en su caso, salvo si se tratare de la falta de personería, defecto legal o arraigo".
Dice el art. 347, en lo pertinente: "Excepciones admisibles. Sólo se admitirán como previas las siguientes excepciones:... 5°) Defecto legal en el modo de proponer la demanda.
Por su parte, el art. 354 expresa: "Efectos de la admisión de las excepciones. Una vez firme la resolución que declare procedentes las excepciones previas, se procederá: ... 4°) A fijar el plazo dentro del cual deben subsanarse los defectos o arraigar, según se trate de las contempladas en los incs. 2° y 5° del art. 347, o en el art. 348... Vencido el plazo sin que el actor cumpla la resuelto se lo tendrá por desistido del proceso, imponiéndosele las costas".
Y el art. 354 bis, bajo el título de "Efectos del rechazo de las excepciones o de la subsanación de los defectos", en su parte final ordena: "Subsanado el defecto legal, se correrá nuevo traslado, por el plazo establecido en el art. 338".
El Código no dice cómo procederá el juez ante el escrito presentado por el actor en el cual éste afirma subsanar o remediar los defectos legales o sea aclarar eficientemente el censurado "oscuro libelo".
Si bien la parte final del art. 354 bis prevé que "subsanado el defecto legal se correrá nuevo traslado...etc." no ordena cómo se habrá de fiscalizar la correcta subsanación; si el juez investigará el mérito de la pieza presentada como remedio o si le bastará con recibir el escrito y dar traslado desde ya al demandado, de la demanda originaria y esta supuesta aclaración regularizadora. Es aquí cuando comienza realmente el problema que ha motivado el fallo anotado y el presente estudio crítico.
III. Para este examen es útil detenerse un momento en la consideración del remanido impedimento procesal de defecto legal en el modo de proponer la demanda.
El art. 330 del Código en estudio, ordena: Forma de la demanda. "La demanda será deducida por escrito y contendrá:
1°) El nombre y domicilio del demandante.
2°) El nombre y domicilio del demandado.
3°) La cosa demandada, designándola con toda exactitud.
4°) Los hechos en que se funde, explicados claramente.
5°) El derecho expuesto sucintamente, evitando repeticiones innecesarias.
6°) La petición en términos claros y positivos".
"La demanda deberá precisar el monto reclamado, salvo cuando al actor no le fuera posible determinarlo al promoverla, por las circunstancias del caso, o porque la estimación dependiera de elementos aún no definitivamente fijados y la promoción de la demanda fuese imprescindible para evitar la prescripción de la acción. En estos supuestos no procederá la excepción de defecto legal. La sentencia fijará el monto que resulte de las pruebas producidas".
Sin perjuicio de la facultad que atribuye a los jueces el art. 34, inc. 5°, apart. b) del Código Procesal, en cuanto deberán: "Señalar, antes de dar trámite a cualquier petición, los defectos u omisiones de que adolezca ordenando que se subsanen dentro del plazo que fije, y disponer de oficio toda diligencia que fuere necesaria para evitar nulidades", el art. 337 del mismo cuerpo legal prevé: "Rechazo in limine" "Los jueces podrán rechazar de oficio las demandas que no se ajusten a las reglas establecidas, expresando el defecto que contenga".
El mismo artículo agrega: "Si no resultare claramente de ellas que son de su competencia, mandarán que el actor exprese lo necesario a ese respecto".
Como se ve, se trata de poderes-deberes atribuidos a los magistrados para que velen por el acatamiento a las formas y requisitos de la demanda --como en los demás actos procesales-- a fin de que la misma pueda dar nacimiento a un proceso válido y útil susceptible de arribar a una sentencia de mérito.
Los recaudos que debe contener el escrito de demanda, siguiendo viejos cánones, obedecen a imperiosas necesidades del trámite judicial.
Los datos referentes a nombre y domicilio de las partes, como es obvio, persiguen individualizar con precisión a los sujetos de la litis, comprobar si se refieren a individuos físicos o personas ideales existentes y con capacidad legal, determinar las personas que serán alcanzadas por el imperio de la sentencia y de la cosa juzgada, identificar las acciones que las involucran, determinar la competencia territorial, el posible "arraigo", etcétera.
En cuanto a los demás requisitos, todos ellos reclaman claridad y exactitud para precisar lo que se demanda o pretende, los hechos en que se sustenta y la causa jurídica de la petición, que debe formularse con toda pulcritud y en términos concisos e inequívocos.
Los hechos son el fundamento y el presupuesto del derecho. Como tales deben ser expuestos con todo detalle y concreción, en tanto conducentes al reconocimiento pretendido. No se olvide que sobre ellos habrá de versar el pleito, las alegaciones de las partes, la prueba y la sentencia.
Respecto de lo que se pide en la demanda, ello consiste en el objeto de la misma o sea el bien de la vida, material o inmaterial que puede residir en una cosa, un hecho o una abstención, cuyo logro se persigue y que al ser resistido pasa a ser el bien litigioso. Debe ser individualizado y descripto en su mayor detalle ya que sobre el mismo versará la contienda y en su momento el fallo que lo conceda o deniegue.
Además ese algo se pide sobre la base de la invocación de hechos que --como se dijo-- sirven de sustento al derecho reclamado y cuya realización efectiva se demanda. Se trata de la causa petendi (causa de pedir), fundamento o título de la pretensión. Como dice Guasp (Guasp, Jaime, "Derecho procesal civil", p. 235, Instituto de Estudios Políticos, 2ª ed., Madrid, 1961) "el título de la pretensión lo constituye una suma de acaecimientos concretos de la vida que particularizan la petición del pretendiente. No basta, desde luego, con proporcionar aquellos datos que sirvan para individualizar a la pretensión dentro de las categorías generales jurídicas (teoría de la individualización o el hecho jurídico), sino que es preciso que se aporten todos aquellos elementos fácticos históricos, que, efectivamente jueguen un papel delimitador (teoría de la sustanciación o del hecho natural). No bastará, pues, con que el pretendiente reclame la entrega de la cosa diciendo que lo hace por considerarse propietario de la misma; tendrá que añadir los hechos concretos y particulares de que deriva tal propiedad, v.gr. la compra, la herencia, el legado".
Agreguemos que no es suficiente mencionar la figura o relación jurídica por su nombre técnico, sino que habrá que relatar los acontecimientos de la vida que permitan conocer cómo se ha producido la situación relevante para el derecho. Al menos los hechos fundamentales y conducentes. Se trata de una fracción de la realidad recortada en el espacio y en el tiempo. Esta adecuada configuración es un presupuesto del proceso. Así lo exige el principio dispositivo y el de congruencia resaltando la carga de la parte y el axioma de contradicción.
No se olvide que a su vez el demandado deberá admitir o rechazar las afirmaciones y pretensiones del actor y que debe hacerlo "categóricamente", bajo el riesgo de tenerlas por reconocidas.
El art. 356 del Cód. Procesal ordena: "Contenido y requisitos": "En la contestación opondrá el demandado todas las excepciones y defensas que según este Código no tuvieren carácter previo". "Deberá además: 1°) Reconocer o negar categóricamente cada uno de los hechos expuestos en la demanda, la autenticidad de los documentos acompañados que se le atribuyeren y la recepción de las cartas y telegramas a él dirigidos cuyas copias se acompañen. Su silencio, sus respuestas evasivas o la negativa meramente general podrán estimarse como reconocimiento de la verdad de los hechos pertinentes y lícitos a que se refieran. En cuanto a los documentos se los tendrá por reconocidos o recibidos según el caso...".
Respecto de la exigencia de que el actor en su demanda fije con precisión lo que se pida, razonaba Caravantes (Don José de Vicente y Caravantes, "Tratado Histórico, Crítico, Filosófico de los Procedimientos Judiciales en Materia Civil, según la nueva ley de enjuiciamiento", t. 2, p. 9, Madrid, imprenta Gaspar y Roig, ed. 1856) que ello era así "para que pueda quedar instruido el juez, y arreglar su sentencia a la demanda... y que vea el demandado si le conviene litigar o no y contestar y excepcionar lo que juzgue oportuno".
Más adelante el mismo autor explica la excepción de defecto legal en el modo de proponer la demanda, destacando "que no se refiere al fondo o justicia de la demanda, sino que sólo tiene lugar cuando la forma de la demanda, esto es, el modo de formular la pretensión, adolece de vicio o no se ajusta a los requisitos y solemnidades que prescribe la ley para que pueda ser admitida por el juez"... si no se fijara con precisión lo que se pidiera "habría lugar a la excepción conocida por la práctica con el nombre de libelo oscuro o de demanda incierta" (op. cit., p. 82).
Nuestro maestro Alsina (Hugo Alsina, "Tratado", t. III, p. 112 y nota 110, 2ª ed., 1958) nos enseñó que la referida excepción "también procede cuando la exposición de los hechos no es suficientemente clara" y que "por eso se llamó de "oscuro libelo".
Colombo (Carlos J. Colombo, "Código de Procedimientos Civil y Comercial, anotado y comentado", ps. 300 y 301, Ed. Abeledo-Perrot, 1964, Buenos Aires) explicó que "la demanda debe ser exacta y clara porque de otro modo la defensa del demandado no podría ser plena y porque es el primer punto obligado de referencia que ha de tener la sentencia". Y razona que "la procedencia de la excepción de defecto legal requiere un equilibrio entre dos extremos: el demandado no debe ser colocado en estado de indefensión; no debe exigirse al demandante la exposición de datos que no le es posible obtener". En su Código Procesal Civil y Comercial de la Nación (t. III, p. 257, Ed. Abeledo-Perrot, 1969), el mismo procesalista advierte, siguiendo a la Suprema Corte de la provincia de Buenos Aires (ED, 8-103) que "la excepción debe reducirse a sus justos límites para que no se convierta en un instrumento de denegación de justicia".
En este último sentido ya vimos que la parte final del art. 330 del Código ritual, tolera la no indicación del monto reclamado cuando no fuera posible determinarlo por las circunstancias del caso o por depender de elementos aun no definitivamente fijados. Dice la norma que "En estos supuestos no procederá la excepción de defecto legal".
Concordando con lo expuesto, Devis Echandia ("Compendio de derecho procesal civil", parte general, p. 315, Ed. Temis, Bogotá, 1963) señala que "para la admisión de la demanda se requiere que no haya duda acerca del sentido gramatical de las declaraciones o condenas que se solicitan, es decir, que haya claridad en su redacción". Y al exponer el concepto de la excepción dilatoria que el "Código colombiano llama de "inepta demanda" (art. 333), refiere que "procede no sólo cuando falta totalmente un requisito formal, como los hechos o las peticiones o los fundamentos de derecho, sino también cuando aparecen de manera notoriamente insuficiente... cuando las peticiones están tan mal redactadas que no sea posible conocer qué es lo que se pretende" (op. cit., p. 343).
Queda así conceptualizado el "oscuro libelo" como impedimento formal para la regular constitución del proceso.
Pero no se deberá exagerar la queja de desconcierto o indefensión, cuando de una manera razonable el demandado pueda conocer lo que se afirma y pretende por el accionante. El criterio de admisión de la excepción de defecto legal en la praxis judicial es limitado y restrictivo para evitar que la excepción "dilatoria" no sea otra cosa que eso, un modo de postergar el cumplimiento de la carga de contestar y de trabar el proceso.
IV. Para el caso de oponerse la excepción y de resolverse hacer lugar a ella, correspondió, como sucedió en el caso que anotamos, que se diera oportunidad al actor para mejorar su demanda saneando el vicio de oscuridad. Ello debía tener lugar en el plazo que fijara el juez conforme a lo dispuesto por el art. 354, inc. 4° del Cód. Procesal --se otorgó el de diez días-- para "subsanarse los defectos".
Advierte el último párrafo de la norma citada que "Vencido el plazo sin que el actor cumpla lo resuelto se lo tendrá por desistido del proceso, imponiéndosele las costas".
O sea que para el caso de incumplimiento, la ley ha previsto el desenlace como lo señala el decisorio en examen.
Pero la ley no dice cómo se fiscaliza la idoneidad del escrito pretendidamente aclaratorio en el supuesto de ser presentado en tiempo por el actor.
El fallo en estudio supone que si el juez decidió correr traslado del escrito al demandado --junto con la demanda principal-- ello fue así porque "se infiere que consideró corregidas las deficiencias".
Mas no contempla la posibilidad real, y comprobada en el caso, de que el examen del escrito supuestamente saneador no habría sido lo atento que era de desear; lo que se demuestra por el simple hecho de que opuesta una nueva excepción de defecto legal por "oscuro libelo", el juez consideró justo admitirla o sea reconocer la insuficiencia de aquél.
Es claro que, formalmente, como dice el fallo anotado: "fue contradictorio conferir traslado de la demanda aparentemente saneada y luego admitir una nueva defensa". Pero esta contradicción surge del tardío reconocimiento de que el escrito subsanador no había sido realmente tal.
Es verdad que para el caso de no cumplirse con la purga del vicio correspondía tener por desistido al actor del proceso (art. 354, in fine, Cód. Procesal), pero ello exigía que mediara un examen atento y suficiente por parte del juzgador respecto del escrito que se dice saneador.
Explica Palacio (Lino Enrique Palacio, "Derecho procesal civil", t. VI, p. 150, Ed. Abeledo-Perrot, 1977) que: "Desde luego que el actor, durante el plazo mencionado debe cumplir adecuadamente lo resuelto, lo que no sucede si incurre en nueva insuficiencia... no subsana debidamente los defectos de que adolece la demanda... corresponde tenerlo por desistido del proceso". Y agrega luego (op. cit. p. 151): "Pero si el actor persiste en su actitud inicial, es claro que no procede otra excepción de defecto legal sino el pedido de que se tenga a aquél por desistido del proceso". En esto concuerda el autor citado con lo afirmado en el fallo anotado. No procede una segunda excepción de defecto legal.
Pero cuál otro podría haber sido el comportamiento del demandado ante el hecho consumado de que el juez le corría un nuevo traslado de la demanda oscura y su ampliación de igual vicio? Sin duda podía haber atacado el auto que lo tuvo por purgado y del nuevo traslado que se le imponía en consecuencia. Es decir que debía haber resistido el defecto, interponiendo recurso de reposición o revocatoria contra la providencia equivocada, con apelación en subsidio. Se trataba de una providencia simple (art. 160, Cód. Procesal) que ocasionaba gravamen irreparable (arts. 238 y 242, Cód. Procesal).
No debe preocuparnos el hecho de que para tal recurso sólo contaba con el plazo de tres días (art. 239) en lugar de los diez días de la excepción dilatoria. Recordemos, por analogía, el caso de que inadvertidamente se tiene por parte a un demandado con personería insuficiente para comparecer. En tal caso el actor denunciará la falta de personalidad mediante revocatoria del auto recaído y ello lo plantea en tercero día.
En nuestro asunto cabía pues la denuncia del defecto legal mediante el recurso de reposición y apelación subsidiaria con pedido de que se tenga al actor por desistido del proceso; ello en lugar de una segunda excepción de defecto legal formalmente improcedente.
En el caso en examen, por fortuna para ambas partes, ni se aplicó la sanción al actor ni se dejó al demandado sin responde, pues se le cobijó bajo el amparo de aquel auto que había dispuesto correr traslado de la segunda defensa de "oscuro libelo", aunque luego cayera en la apelación, en razón de la interrupción del plazo para contestar (arg. arts. 346 in fine y 354 bis, Cód. Procesal) y la seguridad jurídica.

Guía de lectura.

 Eisner, Isidoro, “La deficiente subsanación del defecto legal por “oscuro libelo”. Su denuncia y consecuencias. LL, 1993-B, 104.

1- ¿En qué consiste la excepción de defecto legal y qué derecho se intenta proteger con la misma?

    2- ¿Quién tiene el primer deber de verificar que la demanda sea clara?

    3- La interposición de la excepción de defecto legal ¿“suspende” o “interrumpe” el plazo para contestar la demanda?, ¿cuáles serán las consecuencias de utilizar uno u otro precepto?

    4- ¿Qué ocurre si el actor, que había presentado una demanda oscura, no subsana los defectos en el plazo fijado por el juzgado o lo hace en forma deficiente?

    5- ¿Cuál es la correcta petición del demandado frente a la deficiente subsanación del defecto legal?

     

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